C. Presupuesto, financiamiento

 
La financiación de las actividades estadísticas es un esfuerzo constante para el liderazgo del Servicio estadístico nacional y un proyecto central en la fase de diseño e implementación de las Estrategias Nacionales para el Desarrollo de las Estadísticas (ENDE). Una estrategia de recaudación de fondos debería garantizar que las fuentes de financiación (con sus requisitos específicos) contribuyan a alcanzar los objetivos estratégicos nacionales.

Durante la fase de valoración, debería llevarse a cabo una evaluación de los mecanismos de financiación pasados, que tenga en cuenta las dimensiones siguientes: fuente, continuidad del apoyo, cantidad, actividades, tipo de instrumento de financiación y condiciones específicas para la gestión de los fondos. La evaluación arrojará luz sobre la identificación de las alianzas que sean más adecuadas para alcanzar los objetivos del Servicio estadístico nacional.

A la luz de las conclusiones de la valoración se establecen nuevos objetivos y resultados esperados y se prepara un plan de acción, que cubre todas las actividades que habrán de llevarse a cabo durante el período de validez de las ENDE. El plan de acción vendrá acompañado de un calendario y un presupuesto, en base a los costes. Debería, asimismo, realizarse una nueva evaluación del panorama de patrocinadores potenciales, donde cada una de las actividades incluya una fuente de financiación (ya sea doméstica, externa o mixta).
 
 
CARACTERÍSTICAS DE LOS GASTOS A COSTEAR Y FUENTES DE FINANCIAMIENTO Y PRESUPUESTO (EVALUACIÓN DE COSTOS)

Característica de los gastos involucrados en la ENDE
 
En el Servicio estadístico nacional, deben tenerse en cuenta diversas áreas para generar estadísticas pertinentes, oportunas, fiables y accesibles a largo plazo, que faciliten una buena toma de decisiones; a saber: recursos (físicos, humanos, monetarios, legales...) habilidades y conocimientos (como procesos de producción estadística, marcos de garantía de calidad, alfabetización en el uso de datos...), gestión (por ejemplo: coordinación entre diferentes agencias estadísticas nacionales, planificación estratégica...), gobernanza (como la relación con las autoridades) e incentivos (por ejemplo: la legitimidad de las estadísticas oficiales).

La mejora de cualquiera de estas áreas exige la preparación de planes de acción, compuestos por actividades estratégicas y, por ende, la generación de gastos adicionales. El presupuesto de las ENDE debería incluir costes operativos, en los que el Servicio estadístico nacional incurriría con las actividades actuales, así como la inversión adicional necesaria para implementar las actividades estratégicas.

Costes

 
Cuando se planean las ENDE y se establecen los objetivos, tanto los costes operativos como la inversión adicional deberían costearse para el período del plan de acción. De esta manera, se representaría una imagen completa. Debería realizarse una estimación de costes inicial de las actividades actuales a nivel de cada agencia del Servicio estadístico nacional, en la que se indique lo que ya se ha financiado para dicho período (Unión Africana, 2012). Con este cálculo, los presupuestos individuales deberían organizarse de tal forma que creen una hipótesis de referencia para un presupuesto de las ENDE, en la que se incluyan las prioridades de financiación ("básicas", "estratégicas" y "pretendidas"). Asimismo, debe prestarse una gran atención a la armonización de los métodos usados para costear los planes de acción de las ENDE, especialmente en aquellos países donde los sistemas estadísticos estén descentralizados.

Priorizar actividades diferenciándolas entre "básicas", "estratégicas" y "pretendidas" permite representar escenarios por etapas entre la hipótesis de referencia y la imagen completa. Esto facilita la búsqueda de fondos adicionales y, al mismo tiempo, alcanza los objetivos destacados en la estrategia (por ejemplo, si la ampliación del uso de historiales administrativos en las estadísticas oficiales se incluye en las "estratégicas" para el Servicio estadístico nacional y la mejora de la alfabetización en el uso de datos en las "pretendidas", los fondos para esta última deberían buscarse después de la primera). Los gastos adicionales de la realización de las ENDE deberían costearse en los "niveles de actividades y sistemas de coordinación de generación de estadísticas en las instancias estatales" (Unión Africana, 2012: 26).

Una revisión final de los costes indicados en el presupuesto debería incluir la evaluación de costo-eficacia de las actividades pasadas y propugnar disposiciones para mejorarlo (por ejemplo: seleccionando otros proveedores). Antes de enviar el presupuesto final hay que tener en cuenta la probabilidad con la que todas las actividades costeadas podrán completarse en el período actual, habida cuenta de los recursos humanos disponibles y de otros factores restrictivos.

 
 
 
ESTRATEGIAS Y BÚSQUEDA DE FINANCIAMIENTO
 
 

Las actividades de los planes de acción de las ENDE se pueden financiar con recursos nacionales (internos) o externos. Normalmente, se usa una combinación de ambos. Una práctica habitual es la financiación de los costes operativos con los recursos nacionales. El recurso a financiación externa se puede justificar en caso de inversiones adicionales (por ejemplo: creación de nuevas herramientas, formación y mejora de los recursos humanos, desarrollo de la infraestructura, etc.).

Para movilizar los fondos necesarios para que se puedan poner correctamente en marcha las ENDE es necesario que el gobierno garantice un buen equilibrio entre los recursos nacionales y externos, teniendo en cuenta las prioridades del Servicio estadístico nacional, la capacidad de financiación del sector público y las alternativas que ofrece la cooperación multilateral. Por ello, debe definirse una estrategia de financiación, con una combinación "óptima" de procedencias de los fondos para satisfacer las necesidades del Servicio estadístico nacional. Esto también implica equilibrar la mezcla de fondos no condicionales frente a los afectados (los que tienen por meta un proyecto o actividad específicos).

El porcentaje de recursos nacionales con fines estadísticos varía ampliamente entre países, y de un período a otro. En la mayoría de PMA, el porcentaje de financiación procedente de recursos externos excede el de los obtenidos de fuentes internas. No obstante, la dependencia externa debería evaluarse con un ojo crítico, ya que dichos fondos, por lo general, ya están afectados y generarían costes de redacción de informes muy elevados.  Los marcos basados en resultados, a menudo en compañía de fuentes de financiación externas, pueden asimismo gozar de una corta duración de vida, por lo que priorizan proyectos a corto plazo, que dan frutos más rápidamente.

Una estrategia de financiación debe basarse en las decisiones tomadas al más alto nivel gubernamental. Para que estas decisiones favorezcan la financiación de las ENDE tienen que alinearse con el Plan nacional de desarrollo (PND), en aras de mejorar la coordinación entre la Oficina nacional estadística y el Ministerio de Planificación. La creación de un servicio estadístico nacional es, por encima de todo, una cuestión política. Los gobiernos tienen que decidir qué porcentaje de recursos nacionales destinan a las actividades estadísticas, y si el servicio se desarrollará recurriendo a préstamos a medio y largo plazo.

La estrategia de financiación de las ENDE debe definirse en una fase temprana, si fuera posible, al final de la valoración del Servicio estadístico nacional. Los resultados de dicha valoración deberían compartirse con los socios técnicos y financieros para establecer una base sólida sobre la que discutir antes y durante la preparación del plan de acción de las ENDE. Esta discusión tendrá más probabilidades de llegar a buen puerto si el gobierno ha establecido claramente el porcentaje de recursos nacionales que puede prever dedicar a la financiación de las ENDE de su país. En este punto, también se hace necesario un conocimiento minucioso de las fuentes de financiación externas. 

La estrategia de financiación debería diseñarse para obtener fondos sostenibles en el tiempo, al menos durante el período de validez de las ENDE. Para promover una planificación más duradera, debería darse prioridad a los desembolsos de pequeñas cantidades en vez de al pago de sumas fijas totales. Al buscar a los socios adecuados, especialmente los externos, es de vital importancia aprovechar no solo los recursos financieros, sino también el apoyo para la consecución de los objetivos de las ENDE. La estrategia de financiación debería, por ello, incluir un plan de comunicación con las autoridades encargadas de la financiación, ya que un "buen flujo de información es la clave del éxito" (Estadísticas Noruega, 2013: 5).

"La comunicación es crucial para que un proyecto funcione bien. Todas las partes deberían hacer lo máximo posible para mejorar el flujo de información, tanto entre las dos instituciones como dentro de ellas. La comunicación es una de las herramientas más importantes para aumentar la transparencia en el proyecto, reduciendo así los malentendidos tanto generales como culturales." (Estadísticas Noruega, 2013: 47).

 

 

 

1. Actores interesados y gestión de donantes

 

Hay varios tipos de mecanismos para mejorar la comunicación entre las autoridades encargadas de la financiación y las responsables de la implementación y coordinación de las ENDE. Con los donantes internacionales normalmente se usan marcos basados en resultados para supervisar el progreso de algún proyecto de desarrollo. En el caso de los gobiernos nacionales, el Banco Mundial recomienda usar Marcos de gastos a mediano plazo (MGMP).

Un MGMP "incluye un presupuesto global financiero, establecido al más alto nivel por los departamentos centrales, debates para calcular los costes actuales y a mediano plazo de las opciones de políticas públicas y, finalmente, un proceso de ajuste de costes y recursos disponibles" (Banco Mundial, 2013b). Un MGMP permite, por ende, reconciliar objetivos, asignaciones presupuestarias y mediciones de rendimiento. Por lo tanto, es posible equilibrar recursos y gastos en todo momento para alcanzar un objetivo establecido. Normalmente, se suele hacer una distinción entre MGMP globales y por sectores; estos últimos normalmente se diseñan en las oficinas ministeriales, sobre las cuales recae la responsabilidad de su gestión. En el contexto de la implementación de las ENDE, un MGMP "por sectores" puede prepararse con fines estadísticos para la puesta en marcha de un plan de acción, incluyéndose las actividades que tienen que llevarse a cabo por parte de todos los departamentos de estadísticas públicas, sin perjuicio del Ministerio encargado de su supervisión. No obstante, hay pocos ejemplos de este tipo de MGMP en países en desarrollo, con algunas excepciones (como Filipinas). Los elevados estatus técnico y político conferidos al MGMP por parte de las instituciones de Bretton Woods y los Ministerios de Finanzas sugieren que las ENDE y sus costes deberían incluirse en él.

Los marcos basados en resultados representan "la lógica subyacente que explica cómo el objetivo de desarrollo de un proyecto se va a alcanzar. Esto se consigue mediante la traducción de la cadena de resultados de una intervención en indicadores que midan el grado en que las contribuciones se transforman en actividades y resultados específicos, y la medida en que la población meta usa esos resultados como resultados anticipados del proyecto." (Banco Mundial, 2013a: 1).

Si bien es cierto que los marcos basados en resultados pueden proporcionar una supervisión detallada de un proyecto estadístico "el producto final de cualquier actividad estadística son datos e información. Y lo que se espera de estos datos es que generen resultados positivos que se vinculen explícitamente con los usos para los cuales se generaron, a saber: informar, formular y supervisar políticas y sus resultados, investigar (instituciones académicas, gobiernos, ONG y con fines comerciales), etc. Los resultados, por ello, tendrán impactos en el crecimiento, la pobreza, el bienestar, el medio ambiente, etc." (Round, 2012: 12).

En el futuro, una buena estrategia podría consistir en rastrear y comunicar los productos y resultados intermedios que los Servicios estadísticos nacionales consiguieron en el período financiado. Este tipo de enfoque podría ayudar a trasladar los apoyos de productos específicos (por ejemplo: una encuesta concreta) a productos más amplios (como el desarrollo de estadísticas medioambientales) y finalmente a resultados (por ejemplo: el aumento de las competencias estadísticas entre la población o el uso de las estadísticas para la toma de decisiones).

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2. Valorar el entorno de la financiación: recursos nacionales

 

 

Los recursos nacionales destinados a la financiación de actividades estadísticas proceden del presupuesto nacional. Aunque normalmente las instituciones estadísticas nacionales suelen contar con su propio presupuesto los servicios estadísticos por sectores a menudo están incluidos en los de las unidades de los que dependen. Por ello, es muy difícil, por no decir imposible, calcular la cantidad de presupuesto público para los servicios estadísticos por sectores. Para responder a este reto sería interesante preparar un presupuesto consolidado anual que integre las necesidades de todo el servicio estadístico nacional (oficinas nacionales estadísticas y otros generadores de datos oficiales).

En el caso de las oficinas nacionales estadísticas, los departamentos que manejan asuntos administrativos y financieros son los responsables de preparar un borrador de presupuesto anual, bajo la supervisión del director de la institución. Dicha preparación del presupuesto nacional deberá respetar los plazos en sus diferentes fases y tener en cuenta la contratación de personal.

Con carácter general, los recursos asignados al servicio estadístico nacional del presupuesto gubernamental experimentarán no pocas dificultades para crecer con mayor celeridad que el Producto interior bruto del país en un período largo, con independencia del orden de prioridad en que el gobierno coloque el desarrollo de su servicio estadístico. Una manera de aumentar la disponibilidad de fondos para actividades estadísticas sería mediante la reforma de la estructura de los departamentos estadísticos que respaldan al organismo estadístico central en sus ministerios correspondientes, para así poder aumentar su perfil y suscitar un presupuesto adecuado y dedicado.

Las Oficinas nacionales estadísticas (ONE) que disfrutan de cierto grado de independencia (una tendencia al alza, especialmente en África) deberían plantearse firmar un contrato de ejecución con sus gobiernos que garantice un volumen predefinido de recursos financieros para un período de varios años. Este tipo de acuerdo exigiría que la ONE presente resultados estadísticos bien definidos. Estas ONE deberían aprovechar plenamente su independencia y ofrecer servicios de pago a terceros, sin perder de vista su misión de servicio público.

En el caso de departamentos estadísticos por sectores que no cuentan con un presupuesto propio, el director es el responsable de solicitar los fondos necesarios en el momento de la preparación del borrador del presupuesto.

El presupuesto nacional se vota en el Parlamento con carácter anual. Para las cuestiones de gasto de inversión, los programas de inversión pública también se crean para un período de dos años o más. Una tendencia en auge es la preparación de presupuestos de programa para satisfacer las necesidades de la gestión basada en resultados. Para concluir, también se despliegan otras herramientas, como el MGMP.

En los países en desarrollo, y más específicamente en África, se ha priorizado la preparación de marcos de gastos a mediano plazo; por una parte, a inicios del milenio, por parte de los gestores, que se centraban en los resultados del desarrollo, lo que impulsó actividades de planificación y estuvo detrás de los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP)  y, por otra parte, por las ayudas presupuestarias, que se han desarrollado desde entonces y se han visto profundamente respaldadas por la Declaración de París sobre la eficacia de la ayuda al desarrollo. 

 

Fuentes externas 

Antes de recurrir a fondos internacionales es importante evaluar la situación de los proveedores de fondos potenciales, las modalidades que ofrecen, sus intereses y prioridades y los mecanismos de creación de informes. Una buena estrategia de recaudación de fondos conllevaría realizar una investigación de antecedentes y comprender las características compartidas entre las prioridades nacionales y las de los proveedores de fondos antes de enviar una propuesta, en aras de garantizar que se realice el menor número de concesiones posible durante la negociación.

i.    i. Tipos de proveedores de fondos

Muy pocos países pueden recurrir a préstamos para financiar sus ENDE, incluso con condiciones simples. Por ejemplo, Burkina Faso implementó sus ENDE 2004-2009 combinando recursos procedentes de su presupuesto nacional, subvenciones en forma de ayudas a proyectos y programas, y un préstamo del Banco Mundial para el fortalecimiento de la capacidad estadística (STACAP), concedido en condiciones favorables.

Por su parte, los socios técnicos y financieros han ido sintiendo una mayor necesidad de redefinir su estrategia de financiación para responder mejor a las necesidades crecientes de los países en desarrollo. La mayoría de los donantes bilaterales o multilaterales disponen de marcos programados para su ayuda al desarrollo (por ejemplo; el Fondo Europeo de Desarrollo, el MANUD o el Banco Africano de Desarrollo). El apoyo al desarrollo estadístico mediante la financiación de las ENDE se puede mencionar en el contexto de estos marcos de programación.

Por supuesto, es importante promover la financiación de las ENDE, algo que ocurre durante los debates y en los grupos consultivos, aunque por si solo esto no es suficiente. Los compromisos asumidos por los donantes de fondos antes y durante estos eventos deben tener un seguimiento, y deben materializarse para alcanzar los proyectos pertinentes presentados por los gobiernos a lo largo del tiempo. Debe haber una promoción constante, mediante todos los canales disponibles, a saber, grupos de socios técnicos y financieros involucrados en el desarrollo nacional estadístico (véase el ejemplo de Mali) (véase D. PROMOCIÓN).

La cooperación entre países del Sur está cobrando cada vez más pertinencia para los países en desarrollo, en aras de implementar sus estrategias en materia estadística. Los resultados de la última encuesta sobre fomento de las capacidades (PARIS21, 2018) indican que para los países del Sur la cooperación "Sur-Sur" es una fuente relevante de fondos para la mejora de la capacidad de su Servicio estadístico nacional, en los aspectos vinculados a la integración de nuevas fuentes de datos, la incorporación de las nuevas tecnologías y la mejora del desglose de datos.

Además de las fuentes tradicionales de financiación externa, la extensión del ecosistema de datos permite tener en cuenta a otros socios, habida cuenta de que las opciones para la recolección de datos se han ido expandiendo en varios países para incluir nuevos ámbitos, como las estadísticas de género y el mapeo geoespacial. Este caso es especialmente visible en las fundaciones, que desempeñan un papel cada vez más relevante en la financiación de iniciativas de recopilación de datos. La Fundación Bill y Melinda Gates y la Fundación William y Flora Hewlett lideran estos esfuerzos con compromisos de 13,2 y 3 millones USD, respectivamente, en 2016 (PARIS21, 2017).

Algunos países están considerando alianzas público-privadas (APP) en las estadísticas como fuente de financiación (PARIS21, 2018). El sector privado no solo incluye a empresas privadas, sino también a instituciones académicas y organizaciones no gubernamentales. Por lo general, las APP no son fuentes de financiación en sí mismas, aunque ayudan a ahorrar gastos y aumentan, al mismo tiempo, la frecuencia y el nivel de detalle de la recopilación de datos. "Aunque los casos de APP que han tenido éxito son escasos, los ejemplos estudiados han mostrado que el sector privado está dispuesto a cooperar con terceros, siempre que se respeten sus exigencias en cuanto a confidencialidad". (Robin, Klein & Jütting, 2016: 25). 

 

ii. Modalidades de financiación  

A la vista de los limitados recursos que los países en desarrollo destinan a las actividades estadísticas, el despliegue de ENDE sigue dependiendo, en gran medida, de recursos externos. La financiación de actividades estadísticas por parte de socios técnicos y financieros puede tomar varias formas: ayuda al proyecto, ayuda presupuestaria general y ayuda presupuestaria por sectores.

 

Ayuda al proyecto 

 

 

 

Ayuda al programa

La ayuda al proyecto tiene lugar cuando el donante disponibiliza recursos que están exclusivamente destinados a financiar la totalidad o una parte de una operación estadística (encuesta o censo) o alguna actividad con miras a aumentar la capacidad (por ejemplo, la formación o el refuerzo de los recursos humanos).

La ayuda al proyecto puede tener por objetivo el desarrollo de un ámbito de actividad diferente a la estadística (por ejemplo, la salud, la educación o la agricultura), siempre que reserve una parte de los fondos para la estadística.

Ayuda presupuestaria 

Implica poner ciertos recursos financieros a disposición del presupuesto nacional para ayudar a la consecución de ciertos objetivos de desarrollo, que pueden ser generales, a saber: la mejora de la gobernanza (ayuda presupuestaria general) o por sectores (ayuda presupuestaria por sectores). 

Fondos colectivos 

Un fondo colectivo es una estructura combinada en la que los donantes aúnan sus recursos para un gran proyecto (por ejemplo: la finalización de encuestas y censos nacionales), en aras de facilitar su gestión. Estos también pueden establecerse para implementar ENDE (como en el caso de Ruanda). La creación de un fondo colectivo a menudo implica la firma de un acuerdo o memorando entre el gobierno y los donantes afectados. En estos documentos se incluyen las normas del compromiso: los objetivos que se han de alcanzar y los resultados esperados, las contribuciones respectivas, los mecanismos para gestionar y desembolsar los fondos, el sistema de supervisión, evaluación, creación de informes y auditoría, etc. La gestión de los fondos colectivos podrá encargarse a uno de los donantes, o a la organización central estadística del país, bajo el control del comité de dirección.

Fondos para el fortalecimiento estadístico

Se han creado instrumentos específicos para la financiación a escala multilateral;  por ejemplo el Fondo Fiduciario del Banco Mundial para el Fortalecimiento de las Capacidades Estadísticas, que financia la preparación de las ENDE y otras actividades para reforzar la capacidad estadística en forma de donaciones. El programa STATCAP del Banco Mundial (programa para el fortalecimiento de las capacidades nacionales de producción, análisis y difusión de datos estadísticos) pretende financiar la implementación de las ENDE mediante préstamos con unos tipos de interés muy bajos. Más recientemente, se ha creado la Iniciativa de estadísticas para obtener resultados, en aras de ayudar a los países que cuenten con unas ENDE adecuadas y parcialmente financiadas a recibir donaciones para implementarlas. El primer grupo de países piloto ya se ha beneficiado de una financiación sustancial.  Finalmente, desde que se adoptara la Carta de Estadística de África, en 2009, algunos países africanos han decidido establecer fondos de fortalecimiento estadístico (que aún no están operativos). Estos fondos podrían presentarse en una gran variedad de formas: el establecimiento de una cuenta para consignaciones por parte del Tesoro estatal, que se gestione de conformidad con las normas de la contabilidad pública; la creación de una institución administrativa pública de tamaño modesto que gestione los fondos a disposición del Estado en forma de subsidios, o incluso ingresos asignados; o contribuciones de fondos por parte de donantes que acepten participar en la provisión de dichos fondos.

La preferencia de una modalidad de financiación específica frente a otra depende de la capacidad del país para aprovechar los fondos, del tipo de proyecto que se esté financiando y de los mecanismos más efectivos para supervisar el rendimiento y la sostenibilidad. Algunos programas previos nos muestran...

 

iii. Prioridades coincidentes

Desde inicios de los años 2000, muchos países en desarrollo han diseñado y puesto en marcha Documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) con el apoyo de la comunidad internacional. Algunos países han dado un paso al frente para crear Planes nacionales de desarrollo (PND). En los PMA, las DELP y los PND ahora constituyen los marcos de referencia para las estrategias y políticas de desarrollo y para la intervención de socios técnicos y financieros. Estos documentos definen las prioridades, los objetivos operativos y los resultados esperados, así como las actividades que se llevarán a cabo y sus indicadores, siguiendo los principios de gestión que se centran en resultados. Estas estrategias incluyen indicadores de éxito que necesitan supervisarse y evaluarse periódicamente por parte de los legisladores para que las Estadísticas sean una cuestión prioritaria en la estrategia de desarrollo y que las ENDE se reconozcan como parte de esa estrategia.

A menos que se observen las estadísticas como un sector que se ha de desarrollar por derecho propio, las DELP deberían incluir, en sus listas de acciones prioritarias, las principales actividades de los planes de acción de las ENDE, con sus costes y su calendario; esto facilitará la búsqueda de financiación para el fortalecimiento estadístico cuando los grupos de debate o consultivos, organizados con el fin de movilizar la  financiación de las ENDE, se preparen y reúnan. Debería, por tanto, haber una buena sinergia entre la estrategia de desarrollo global y las ENDE, pero, desgraciadamente, a menudo no existe tal vínculo.

ii.  iv. 

Análisis comparado

Antes de decidirse por una estrategia de financiación, los países deben llevar a cabo un análisis comparado minucioso entre las diferentes prácticas de financiación en otros países. Esto es especialmente relevante para la contribución gubernamental a la financiación del Servicio estadístico nacional. Cuando se diseñan las ENDE para satisfacer las necesidades de los gobiernos nacionales, tal y como se destaca en los PND (para los ejemplos de Ruanda, Filipinas y Etiopía véase abajo), los donantes tienen una visión de conjunto más clara de cuáles son las prioridades nacionales, y por ende, les resulta más sencillo respaldarlas. Al mismo tiempo, se observan resultados más elevados de uso en una financiación doméstica mayor.

Palestina ha aumentado su cuota de financiación nacional del "40 % en 1994 al 75 % en 2017" (PARIS21, 2017). En Ruanda, "para las primeras ENDE, el NISR  (Instituto Nacional de Estadística) movilizó el 96 % de los recursos necesarios tanto del gobierno como de los socios en materia de desarrollo (NISR 2014). El fondo colectivo (compuesto de contribuciones del DFID, la UE y el Banco Mundial) contribuyó al 44 % del total, mientras que el gobierno financió el 29 %, que fue dirigido a los costes operativos recurrentes básicos (NISR 2009)" (Sarwar, Samman y Greenhill, 2017: 11).

En el caso de Filipinas, el Servicio estadístico nacional está financiado principalmente con recursos domésticos (asignaciones presupuestarias), movilizados mediante ENDE y MGMP sucesivos. Esto ha sido posible debido a los vínculos estrechos existentes entre el ejecutivo y el desarrollo de las ENDE: "La orden ejecutiva 121 ordena que el PSDP (Programa de fortalecimiento estadístico de Filipinas) reciba el respaldo del Presidente de Filipinas mediante un decreto presidencial que lo legalice y lo haga ejecutable" (Sarwar, Samman y Greenhill, 2017: 14). De la misma manera, en Etiopía, "el gobierno proporcionó la mayoría de la financiación para las primeras ENDE (32,6 millones de $) mientras que los socios en materia de desarrollo y las organizaciones no gubernamentales proporcionaron 10,27 millones de $ (CSA 2009)." (Sarwar, Samman y Greenhill, 2017: 17).

 

En la práctica

La manera en que se gestionan los recursos y el gasto que deberían cubrir varía en función de las fuentes de financiación y de los mecanismos de la misma. Más adelante se detallarán los casos de los recursos nacionales y externos.

 

Cómo

La gestión de la financiación de una fuente nacional y del gasto vinculado a ella está gobernada por las normas de la contabilidad pública. El pago de fondos se gestiona en las oficinas del Tesoro estatal, mientras que el gasto se gestiona de conformidad con los procedimientos aplicables a las finanzas públicas, especialmente el Código de la contratación pública.

En el caso de las fuentes de financiación externas, los procedimientos de gestión varían dependiendo de quiénes son los donantes y qué mecanismos de financiación se establecen. En el caso de las ayudas a proyectos y a programas, la gestión de los recursos puede confiarse total o parcialmente a la unidad independiente de gestión externa, o a la que se haya creado dentro de la institución beneficiaria. Es el donante el que establece las normas y los procedimientos de gestión. En función de la complejidad y el alcance que estén bajo el control de los gestores nacionales, se garantizará de manera más exacta el cumplimiento de los plazos.

Como su propio nombre indica, la ayuda presupuestaria se paga al presupuesto nacional beneficiario. La Declaración de París sobre la eficacia de la ayuda al desarrollo, adoptada en 2005, recomienda que los donantes definan su ayuda siguiendo las prioridades establecidas por los propios beneficiarios, y que usen los procedimientos internos de estos últimos. De esta manera, deberían armonizar sus intervenciones. El desembolso de ayuda presupuestaria a menudo está sujeto a condiciones que, en caso de no cumplirse, pueden conllevar consecuencias negativas para las actividades estadísticas que se financiarían en tal contexto.

En lo que se refiere a los fondos colectivos, estos pueden gestionarse como un fondo fiduciario o como un componente de una ayuda presupuestaria global.

Independientemente de los métodos utilizados para gestionar la financiación procedente de fuentes externas, es necesario que los gestores de las oficinas estadísticas públicas y/o de las ENDE tengan un conocimiento exhaustivo de los ciclos de programación de ayudas de los múltiples donantes, con miras a beneficiarse de este tipo de financiación a tiempo y en la mayor medida posible.

 

Dificultades encontradas y soluciones. 

En muchos países en desarrollo, los resultados obtenidos en el ámbito de la financiación y de la puesta en marcha de las ENDE son decepcionantes. Esto explica en cierta medida los plazos y los bajos índices de finalización de las actividades incluidas en los planes de acción de las ENDE. Hay dos factores principales que pueden explicar este fenómeno: a) la naturaleza poco realista de los planes de acción, que programan demasiadas actividades para los recursos humanos con los que cuentan y b) la falta de una estrategia de promoción y una auténtica estrategia de financiación. 

Idealmente, la estrategia de financiación de las ENDE debería debatirse inmediatamente tras la adopción del informe de estudio y mientras se están diseñando las estrategias, mucho antes de la preparación de los planes de acción. Cuando los planes de acción hayan sido aprobados por los gobiernos, los estadistas deben reunirse para organizar una conferencia de donantes. Estas conferencias han tenido lugar en pocas ocasiones y las pocas que han sido organizadas han demostrado resultados heterogéneos, con donantes más interesados en los Documentos de estrategia de lucha contra la pobreza. Si existiera un vínculo estrecho entre DELP/PND y ENDE la visibilidad de estas últimas aumentaría en gran medida y se contribuiría a mejorar la movilización de recursos por parte de los donantes.

Otra dificultad encontrada en la financiación de actividades estadísticas es la que surge de la debilidad en el sistema de seguimiento y evaluación de las ENDE. El período que cubren las ENDE (de tres a cinco años, o incluso más) es demasiado extenso para permitir a la administración asumir compromisos financieros específicos. Por ello, es esencial que se creen programas anuales de estadísticas nacionales, que sean periódicamente el tema de los informes de implementación (véase IMPLEMENTACIÓN). Aunque estos programas derivan de los planes de acción de las ENDE, solo deben incluir actividades que ya hayan obtenido financiación o que hayan podido asegurar financiación en el transcurso del año examinado. En este sentido, el marco adecuado para el apoyo estadístico es el grupo de socios técnicos y financieros, pues en el se combina o añade la financiación ya disponible, procedente de fuentes nacionales o externas, y, al mismo tiempo, permite una continuidad en el diálogo con los legisladores nacionales en cuanto a fortalecimiento estadístico. La experiencia, relativamente fructífera de Mali es un buen ejemplo de ello (véanse ejemplos de buenas prácticas más abajo)

 

Conclusión

Además de los recursos humanos insuficientes, las dificultades encontradas en la financiación y la elaboración del presupuesto de actividades estadísticas están entre las principales causas que obstaculizan la puesta en marcha de las ENDE. Se debe hacer especial hincapié en los puntos siguientes:

I) La necesidad de crear una estrategia de financiación realista

II) Una conexión adecuada entre las ENDE y los Planes nacionales de desarrollo

III) Un control sólido de las estrategias de financiación, los marcos de programación y los procedimientos de pago por parte de donantes

IV) La importancia de promover constantemente la movilización de fondos

V) La supervisión, la evaluación y la creación de informes sobre rendimiento financiero del plan de acción, observado como parte integral del sistema global de seguimiento, evaluación y creación de informes de las ENDE.

VI) Las posibilidades que ofrecen los nuevos procedimientos de ayudas por parte de donantes, como las ayudas presupuestarias, deberían explorarse en mayor detalle, permaneciendo conscientes de sus limitaciones y restricciones.

Es por todos sabido que la sincronización de los planes de acción de las ENDE con los ciclos de programación de cada donante es bastante difícil; ya que pueden pasar hasta dos años antes de que se apruebe una solicitud formal y varios meses hasta que se liberen los fondos. 

Un mayor compromiso político en pro de las ENDE y unos Servicios estadísticos nacionales con más rendimiento deberían llevar a un aumento en el porcentaje de presupuesto financiado por el país y a una mayor independencia de los donantes. La preparación de nuevas ENDE debería tener por objetivo aumentar la parte del Sistema estadístico nacional financiada por el país.

 

 


[1] A tal fin, han surgido un gran número de iniciativas durante los últimos años:  Rastreo de citas de estadísticas oficiales en los medios de comunicación, realización de encuestas sobre satisfacción de usuarios, recuento de visitas a los sitios web de las agencias de estadísticas oficiales (UNECE, 2017); desarrollo de un índice de conocimientos en estadística y el uso de dicho índice en los Planes nacionales de desarrollo y en los documentos oficiales (PARIS21).