Estrategias Regionales para el Desarrollo de la Estadística

La integración regional o los procesos de cooperación buscan diferentes objetivos como integración económica y monetaria, construcción de un área de libre comercio, acelerar la cooperación para promover el desarrollo socioeconómico, entre otros, o una combinación de todo lo anterior. Sin distinción de objetivo, estos procesos requieren de indicadores estadísticos comparables basados en metodologías armonizadas entre los países. De ahí la necesidad de construir un Sistema Estadístico Regional (SER) que podría facilitadrse con una Estrategia Regional para el Desarrollo Estadístico (ERDE).

 
¿Qué es una ERDE?

Una Estrategia Regional para el Desarrollo Estadístico (ERDE) es un plan maestro para el desarrollo estadístico regional. No es un contrato, sino una guía hacia buenas prácticas en la cooperación estadística regional. Está vinculada a las prioridades nacionales y regionales, y es consistente con las ENDE de los Estados miembro. Adopta los principios de la misma y se formula con el propósito de responder a objetivos específicos de las políticas regionales. 

El diseño podría ser liderado por una comisión de dirección estadística regional con apoyo del secretariado de la unidad estadística de una organización regional (p.ej., ASEAN, CAN, SADC, SPC). Los estados miembro deberían aprobarla tras verificar su concordancia con la agenda de desarrollo regional, y con las prioridades nacionales. Sería ideal lograr que la ERDE sea aprobada y que su implementación sea apoyada al mayor nivel jerárquico en la región o sub-región.

(1) Association for Southeast Asian Nations (ASEAN), Comunidad Andina (CAN), Southern African Development Community (SADC), Secretariat of the Pacific Community (SPC).

El propósito de diseñar ERDE incluye:

  • Responder a los requisitos estadísticos de la agenda de desarrollo regional, sin vulnerar soberanías nacionales, ya que sus prioridades han sido identificadas y acordadas por los Estados miembro. Algunas de sus demandas de datos pueden no estar actualmente disponibles en los países miembro, y si lo están, no necesariamente son comparables entre países. Las ERDE son instrumentos apropiados para resolver este desafío y ayudar a reducir las brechas de desarrollo estadístico.
     
  • Garantizar la comparabilidad de los datos entre miembros: La formulación, implementación y monitoreo de políticas regionales podría requerir datos armonizados y comparables entre Estados miembro. La ERDE identificaría estrategias regionales y actividades que ajustarían los marcos conceptuales, métodos y herramientas para garantizar la comparabilidad de los datos. Esto podría también incluir la adopción de reglamentos estadísticos vinculantes en cumplimiento de recomendaciones y estándares internacionales.
     
  • Fortalecer los nexos y convergencia entre los niveles regional y nacional, ya que la ERDE implica cercana colaboración y cooperación entre los Estados miembro.
     
  • Aunar habilidades, experiencia y recursos estadísticos a nivel regional. Uno de los valores agregados de la cooperación estadística regional que desempeñará un rol crucial en la ERDE es la identificación y uso común de recursos humanos con habilidades y experiencia en estadística (p.ej., demógrafos, contadores nacionales, expertos en encuestas, especialistas en género, etc.) que se necesitan en la región. Estos expertos serán trasladados a miembros que requieran de sus servicios específicos. Alternativamente, podrían compartir sus conocimientos en actividades de desarrollo de capacidades en centros regionales de capacitación. Este enfoque es de particular interés para los países pequeños (p.ej., PEID).
     
  • Posibilitar el desarrollo de herramientas estadísticas y servicios a nivel regional, pues resultan más asequibles que a nivel nacional. Asimismo, esto contribuye al fortalecimiento de capacidades estadísticas y promueve armonización.
     
  • Facilitar, coordinar y fortalecer la representación frente los socios externos. La ERDE incluye estrategias que fortalecen la relación e involucramiento de países miembros con sus socios de desarrollo y con la comunidad estadística internacional en general. También fija el posicionamiento común a la región en los foros internacionales relacionados.
     
  • Enfatizar la colaboración sur-sur como instrumento para fortalecer la capacidad estadística en toda la región y facilita el intercambio de las mejores prácticas.
     
  • Servir como un marco para la implementación y monitoreo de los ODSs (Agenda 2030) a nivel regional. Para algunos países, como los pequeños estados insulares en desarrollo (PEID), un enfoque regional para mantener y perpetuar los procedimientos de elaboración de estadísticas oficiales resulta más sensato. Especialmente, dada la insuficiencia de los recursos humanos y financieros disponibles, particularmente en la implementación y monitoreo de las ODSs. Tales requisitos podrían ser cumplidos por intermedio del marco de la ERDE. Garantizando este, a su vez, concordancia con prioridades nacionales y regionales, y considerando las capacidades existentes.
     

PROCESO DE DISEÑO E IMPLEMENTACIÓN DE LA ERDE

El proceso ERDE adopta la metodología empleada en formular una ENDE. Los requisitos claves en su elaboración incluyen una revisión y evaluación global del estado actual del sistema estadístico regional, su ambiente organizacional e institucional, la disponibilidad de recursos, los requisitos de datos para cumplir con los objetivos de la agenda de desarrollo regional, y un diagnóstico de las capacidades de los sistemas nacionales de estadística de los Estados miembro. La valoración debería también considerar la capacidad y aptitud del sistema estadístico para monitorear debidamente los ODS y el papel de las organizaciones regionales.

La ERDE involucrará:

 

Fuerte voluntad política y validación de las autoridades regionales y nacionales en cada etapa del proceso.

Establecimiento de un proceso general, cubriendo el sistema estadístico regional entero con los siguientes actores clave: la organización regional y sus autoridades, los SEN incluyendo los institutos nacionales de estadística (INE) y las autoridades relacionadas de los países miembro, y los usuarios nacionales, regionales e internacionales de la información estadística regional.

Una metodología participativa que involucre a todos los actores clave, conducida por la unidad estadística del cuerpo regional, cuando la hubiera, mandatada específicamente para cooperar activamente con las autoridades de los SEN miembro.

Organización cimentada en etapas: p.ej.., la preparación de la hoja de ruta, evaluación y evaluación del SER, formulación de estrategias, planificación y estimación de costos de acciones, implementación, y monitoreo y evaluación.

El enfoque ERDE tiene más probabilidades de éxito con: (i) gran compromiso político de la mayor jerarquía regional y de los países, (ii) un diálogo constructivo entre los productores y usuarios de datos a nivel nacional y regional; (iii) la movilización de los recursos necesarios; (iv) coordinación y colaboración continua con los socios técnicos y financieros; y (v) el monitoreo habitual de la implementación de la ERDE por parte de una organización regional reconocida que reporte a los países miembros. 

Al trascender los constreñimientos nacionales el proceso ERDE deberá tomar en consideración una visión regional y nuevos actores, las autoridades y agencias del sistema de integración. Las consultas, por lo tanto, no se llevan a cabo simplemente dentro de las fronteras de un país; también cruzándolas, entre los países miembros del área de integración y las autoridades regionales.

 

ENDE y ERDE: PROCESOS COMPLEMENTARIOS

ENDE y ERDE deberían ser procesos complementarios y, por ende, cada una debería tomar en cuenta a la otra. La primera deberá incluir actividades para producir los datos requeridos a nivel regional y la segunda deberá reconocer los constreñimientos y limitaciones de los países y sus necesidades en términos de desarrollo de capacidades estadísticas. En la mayoría de los casos en los estados miembros,las ERDE se formularán cuand las ENDE ya estén en curso. La adopción de la primera entonces implicará una revisión o actualización de la segunda en los estados miembro para incluir los compromisos asumidos por el país en la ERDE.

Las iniciativas orientadas cumplir con los requisitos informativos de la instancia regional se reflejarán en las ENDE existentes o futuras. Idóneamente esto garantizaría que la información estadística producida en los países miembros sea comparable usando metodologías armonizadas, al mismo tiempo que se coordina la disponibilidad de datos siguiendo cronogramas bien definidos. 

Más aún, los requerimientos de datos para monitorear la Agenda 2030 de desarrollo sostenible afectarán a las ERDE y ENDE existentes. Los procesos de monitoreo a nivel regional podrán necesitar ser reconsiderados para incorporar el compromiso de la región con los ODSs, garantizando, al mismo tiempo que estén alineados con los planes y prioridades de los países miembro. Para regiones con estrategias estadísticas para reportar a los ODM, un abordaje similar podría emprenderse para los ODS. La revisión de las estrategias existentes o la formulación de nuevas, debería idealmente llevarse a cabo en 2016, al mismo tiempo que se realicen los cambios en las ENDE de los estados miembro con el mismo propósito. Con esta perspectiva, los INE y la unidad estadística regional deberán consultarse mutuamente, en cuanto sea posible, y consecuentemente preparar el proceso de revisión.

La situación compleja de los países que todavía no tienen una ENDE pero quieren adherirse a una ERDE será tratada en una próxima actualización de las Directrices. Asimismo, recomendaciones específicas para estados miembros que pertenecen a varias organizaciones regionales estará incluidas en las Directrices ERDE a ser publicadas por PARIS21 a fines del 2016.

 

 

En la práctica  

La organización general del trabajo deberá ser definida en la hoja de ruta. Tomando en cuenta un trasfondo regional, ésta debe especificar quiénes son los actores, definir el trabajo a ser llevado a cabo y el cronograma de implementación.

Aceptar, reconocer, comprender
La autoridad de la instancia de integración recibe el mandato de los Presidentes de los Estados miembro de organizar el sistema estadístico regional. Esta debería ser una Instancia Ejecutiva que decida qué trabajo debe ser llevado a cabo, y lo supervise.


Sin embargo, ya que los países deben responder prioritariamente a sus autoridades nacionales, debe garantizarse la coordinación integral con la autoridad de los SEN, incluyendo a quien preside la comisión regional de estudios estadísticos, si ya se ha designado. De esta forma la coordinación entre la Región y las Naciones estará ratificada en todo el trabajo dedicado a la preparación de la ERDE.


La experiencia adquirida en los procesos utilizados para diseñar una ENDE en los países en desarrollo debe ser utilizada al definir los programas de operaciones a realizar. Se deben organizar consultas entre los actores estadísticos nacionales y los regionales, en un proceso continuo entre países y región. Para poder informar el proceso y garantizar una buena comprensión y disminuir costos, se pueden organizar seminarios o talleres a gran escala exclusivamente durante las fases claves del proceso que se sigue para elaborar la ERDE.

 

Preparando
Con relación al diseño de la ERDE (tomada la decisión), se necesita distinguir entre la fase preparatoria y otras fases técnicas. La antedicha cubre las siguientes tareas:

  • difundir información y articular solicitudes dentro de la región, principalmente para movilizar apoyo interno y socios

  • escoger quien escribirá el borrador de la hoja de ruta; se podría considerar organizar el comité directivo en esta etapa

  • escribirla y adaptarla

  • montar el equipo de gestión del proyecto

 

Disposiciones organizativas
El trabajo de diseñar la ERDE puede ser realizado por una de estas entidades:

• Unidad estadística nombrada por el ente regional, que reporte a la instancia ejecutiva o a las autoridades regionales; será responsable de la gestión del proceso general de diseño. 

• Comisiones Nacionales en cada país compuestas por 2 o 3 representantes de cada SEN responsables de coordinar con sus respectivos SEN.

• Comisiones Técnicas Regionales que redacten los documentos y preparen las decisiones a ser tomadas y las envien al Comité Directivo.

• Un Comité Directivo Regional que supervise el proceso de diseño técnico y lo someta a aprobación y recomendaciones.

• Comisiones de expertos nacionales, regionales o internacionales, que resuelvan aspectos específicos del programa de trabajo de la hoja de ruta.

• Consultores nacionales como recursos para monitorear el proceso seguido para diseñar la ERDE y resolver aspectos específicos del trabajo en la hoja de ruta.

• Grupos de usuarios y beneficiarios para identificar las necesidades y aspectos de calidad que se deban priorizar.

• Este trabajo puede ser respaldado, si fuese necesario, por un consultor regional (o internacional) que proporcione apoyo a lo largo del proceso.

 

Evaluación
El punto de partida del trabajo de diseño de la ERDE consistirá en estudiar y analizar la información existente, en particular el plan de operaciones de la instancia de integración y sus necesidades. Uno debería sondear a los usuarios nacionales e internacionales sobre sus expectativas con respecto a la información regional.

Dos actividades que son cruciales y transversales a todo el proceso deben ser planificadas:

• Ensamblar un proceso dirigido a diseminar el trabajo de diseño de la ERDE. Debería reservarse una página en el sitio web de la instancia de integración para este propósito.

• Definir un rango de operaciones dirigidas a celebrar, promover y concientizar sobre las estadísticas regionales.

Más aún, no deberían dejarse de lado tres tipos de acción al diseñar la ERDE, ya que proporcionan valor agregado para el éxito:

• Proporcionar los fondos requeridos para financiar el diseño de ERDE y su implementación, a saber tanto nacionales como internacionales. Ensamblar un sub-grupo estadístico de donantes, con representantes de las autoridades del área de integración, sería una iniciativa altamente positiva.

• Elaborar una lista de requisitos en el campo de cooperación técnica internacional.

• Definir los recursos humanos requeridos para implementar la ERDE.

 

Visión, Estrategias, Planes de acción
El proceso de diseñar la ERDE puede ser completado en 12 a 18 meses de trabajo. Una gráfica Gantt podría ser adoptada para cumplir con este objetivo:

• Diseñar y adoptar la hoja de ruta: 2 meses.
• Diseñar y adoptar el diagnóstico: 5 meses.
• Redactar la visión y estrategias: 3 meses.
• Escoger la estrategia regional: 1 mes.
• Redactar y adoptar el plan de acción: 4 meses.
• Ensamblar un proceso de monitoreo y evaluación.


Las decisiones hechas para definir el diagrama de Gannt deberán ser, primero y ante todo, realistas y consensuadas con todos los actores en estadísticas regionales.

La meta suprema para la visión del sistema estadístico regional sería una buena sincronización entre el diseño de la ERDE y los diseños o revisiones de las ENDEs.