Estados frágiles

FRAGILE STATES

¿Qué es un estado frágil?

De acuerdo a la OECD “una región o estado frágil tiene débiles capacidades para llevar a cabo funciones básicas de gobernanza y le falta la capacidad de desarrollar relaciones mutuamente constructivas con la sociedad. Las regiones o estados frágiles también son más vulnerables a shocks internos o externos como ser crisis económicas o desastres naturales” (1) .  La fragilidad se refiere a una amplia gama de situaciones: países en guerra, contextos de reconstrucción, crisis humanitarias y naturales, situaciones de extrema pobreza.

Los indicadores de fragilidad y vulnerabilidad ayudan a definir los países considerados frágiles.

  1. Indicadores políticos que cubren la des-legitimización del estado, deterioro progresivo del servicio público, amplias violaciones de derechos humanos, aparatos de seguridad que son un “estado dentro del estado”, la emergencia de élites agrupadas en facciones y, la intervención de otros estados o factores externos.
  2. Indicadores sociales que cubren presiones demográficas, movimiento masivo de refugiados y pueblos internamente desplazados, herencias de enemistades grupales que buscan venganza, fuga humana sostenida y crónica, bienestar y calidad de vida.
  3. Indicadores económicos que cubren desarrollo económico inequitativo, afectando a fracciones de la población.
  4. Indicadores ambientales que reflejan el riesgo de desastres generados por fuerzas naturales y/o interacción entre la dimensión ambiental y las actividades humanas.

Una lista armonizada de “estados frágiles” ha sido compilada por el Banco Mundial, El Banco Asiático de Desarrollo y el Banco Africano de Desarrollo, y es actualizada cada año. La que se incluye aquí es del 2015. La lista cubre 33 países de los cuales 17 son africanos. Sin embargo desde el 2105,correspondiendo a la preparación de la Agenda 2030 (SDG16), se ha definido un nuevo enfoque de la fragilidad (2). Se aplica a todos los países y se apoya en cinco dimensiones: (i) Violencia; (ii) Justicia; (iii) Instituciones responsables e inclusivas; (iv)Inclusión económica y estabilidad; (v) Capacidad de adaptación a shocks y desastres sociales, económicos y ambientales. Luego se presenta una lista de los 50 estados más vulnerables (3):

 (1) OECD 2014: Domestic revenue mobilisation in fragile states. OECD publica anualmente, desde el 2005, uninforme sobre estados frágiles.Ver “Fragile states 2015: Meeting the post 2015 ambitions”.
 
(2) Ibidem.
(3) Ibidem

Estados Frágiles y ENDEs

Durante tiempos de conflicto la preparación de una ENDE puede estar fuera de alcance. Caso contrario, las ENDEs deben ser construidas considerando la mitigación de riesgos, la protección de los bienes físicos y estadísticos, la preservación de datos a través de respaldos (back-ups) distantes, y la preparación para una situación de post-conflicto y retorno a la “normalidad”.

La preparación de una ENDE en estados frágiles variará de acuerdo al contexto prevalente en el país en revisión. Deben considerarse dos situaciones principales:

  • Reconstrucción
    Luego de un retorno a la “normalidad” se buscarían soluciones a una situación post-conflicto dirigidas a restaurar el sistema estadístico. Cada situación de país es idiosincrática dependiendo de la naturaleza del conflicto y la dimensión de los daños que el sistema estadístico hubiese sufrido durante el período de conflicto. Posiblemente la ENDE deberá ser concebida como un mecanismo para la reconstrucción de recursos humanos y bienes físicos donde el daño a las instituciones estadísticas y el patrimonio de datos del estado ha sido extensivo. En cada caso, sin embargo, el primer paso hacia la reconstrucción final del sistema estadístico será construir sobre bienes que fueron “salvados” del conflicto. La primer preocupación será la preparación de un diagnóstico del impacto de la crisis sobre la gente más afectada (pueblos desplazados…), los factores de producción disponible, las instalaciones (escuelas, hospitales…) e infraestructura, ya que las necesidades de reconstrucción requieren de referencias precisas de lo existente. El diagnóstico implicará la evaluación de las capacidades residuales del SEN y de los archivos de datos que se encuentren disponibles.
     
  • Prevención
    La preparación de una ENDE en un estado frágil deberá implicar un diagnóstico de la situación prevaleciente con respecto a las fuentes de la fragilidad. Debe darse un lugar específico e importante en la ENDE a las variables que definen la fragilidad. Fragilidad significa que el país se enfrenta a riesgos importantes y que el sistema de información debería tomar en cuenta de manera constante la situación de las variables que reflejan los riesgos. La ENDE debería incluir un sistema de monitoreo de los riesgos que el país enfrenta en base a un juego apropiado de indicadores. Cuando estos indicadores no están disponibles, la ENDE deberá definir un enfoque dirigido a proporcionar la información necesaria para la toma de decisiones a los tomadores de decisiones y actores principales. Un sistema de información tal (insumos [input] para un sistema de alerta) podría ser demasiado exigente para los estados frágiles que con frecuencia son países pobres. El nivel regional podría ser más apropiado para responder a los desafíos de vulnerabilidad, como ser una situación que podría ser compartida por varios países en una región (p.ej., riesgos naturales o ambientales en las Islas del Pacífico). La ENDE como una herramienta de prevención de riesgos es relevante para los países en reconstrucción. Y la promoción de archivos virtuales para duplicar y proteger los datos se aplica a los países en reconstrucción y a los estados frágiles, ya que los primeros también son estados frágiles.
     
  • Otras consideraciones especiales
    • El monitoreo y evaluación dentro del país de manera más regular, y para el proceso a largo plazo de construcción de capacidades en colaboración con organizaciones regionales, podría ser necesario y por lo tanto se puede considerar un marco temporal más corto para la ENDE, con puntos más frecuentes de evaluación.

    • Los indicadores incluidos en la ENDE deberían enfocarse en las estadísticas medulares, en particular el conjunto mínimo de estadísticas económicas delineado por el Inventario Global de Estándares Estadísticos de la División de Estadística de las Naciones Unidas, así como indicadores críticos diseñados para monitorear la recuperación.

    • La difusión de datos será particularmente importante en los estados frágiles. La creación de una plataforma para hacer que los datos estén disponibles a las organizaciones y así contribuir a la coordinación en el terreno puede ser útil, ya que múltiples actores no-estatales podrían estar involucrados en las actividades de reconstrucción.

    • Los estados frágiles necesitarán apoyo financiero y técnico específico de la comunidad internacional para poder resolver los desafíos conectados a la fragilidad.